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Animales Rescatados. ¿Y después qué?.

Animales Rescatados. ¿Y después qué?.

Seguro que si os digo la casa de los 56 perros o los 15 perros rescatados de una nave industrial del Pla de la Vallonga, en Alicante, muchos sabéis de que hablo. A este último titular habría que sumarle 10 cachorros lactantes de al menos 2 camadas distintas que encontraron el día después del primer rescate. Han sido los dos casos mediáticos de 2018 en Alicante, los dos casos donde intervino la Policía Local y en los que participó la propia concejala de protección animal, Marisa Gayo . Allí estuvo en primera línea sacando a esos animales del infierno en el que vivían.

Incluso la unidad canina de la policía local y la unidad de partidas rurales fueron premiadas con el III Galardón a los Servicios Policiales por la Protección Animal.  por su buen hacer en estos dos casos, y a los que desde Cinco Hocicos damos la enhorabuena por su labor.

A todas y todos se nos quedó un buen sabor de boca con estas noticias, por fin en Alicante se castiga a quien maltrata o se lucra de los animales pasando por encima de su bienestar y condición de ser vivo sintiente.

Pero… ¿Y después? ¿Qué pasa con esos animales tras aparecer en las noticias?

Pues lo que pasa es bastante desalentador, por lo menos en el municipio de Alicante.

Lo primero que llama la atención es el hecho de que existiendo un servicio municipal donde DEBEN ir esos animales sean otras entidades privadas de protección animal las que se hagan cargo a petición de la Edil de Sanidad Marisa Gayo, incumpliendo así la normativa vigente que establece que las instalaciones donde deben ser reubicados los animales, responsabilidad del Ayuntamiento, debe haber sido declarada núcleo zoológico por la Conselleria competente como dice el artículo 18 de la Ley 4/1994, de 8 de julio. de la Generalidad Valenciana de los Animales de Compañía.

Para la recogida y retención de los animales abandonados y gestión de las adopciones, los ayuntamientos dispondrán de personal capacitado y de instalaciones adecuadas. En la prestación de este servicio, los ayuntamientos, sin perjuicio de su responsabilidad en el cumplimiento de la normativa aplicable, podrán concertar la ejecución con entidades externas, dando prioridad a las asociaciones de protección y defensa de los animales legalmente constituidas que lo soliciten. El destino de los animales recogidos sólo podrá ser una instalación inscrita en el registro oficial de núcleos zoológicos como centro de acogida de animales ya sea de titularidad municipal o privada.


Artículo 18. Ley 4/1994, de 8 de julio, de la Generalidad Valenciana, sobre Protección de los Animales de Compañía.

Los Ayuntamientos podrán decomisar los animales si hay indicios de maltrato o tortura, si presentan síntomas de agresión física o desnutrición o si se encuentran en instalaciones indebidas, así como si se hubiera diagnosticado que padecen enfermedades transmisibles a
las personas, sea para someterlos a un tratamiento curativo adecuado o para sacrificarlos si fuera necesario


Artículo 21. Ley 4/1994, de 8 de julio, de la Generalidad Valenciana, sobre Protección de los Animales de Compañía.
Momento del rescate de los 56 perros del barrio de Cuidad de Asis , Alicante.

Cualquier tipo de protocolo de actuación también brilla por su ausencia en todo el procedimiento, como si todo se acabara cuando se sacan a los animales del infierno donde subsistían. Pero la realidad es que a partir de ese instante es cuando empieza todo el trabajo que garantizará un buen futuro para los rescatados.

Los perros son entregados por la edil a las distintas asociaciones y particulares sin advertir cual debe ser la gestión desde ese momento y hasta que se resuelva judicial o administrativamente, pues hasta que esto no ocurra los animales siguen siendo «propiedad» de la persona a la que se les ha retirado. Poniendo así en riesgo no sólo a los animales si no a las entidades no lucrativas. Puesto que estas, nada más llegar los animales, proceden a aplicarles los protocolos veterinarios pertinentes, entre los que se incluyen esterilización y castración, sin que hayan sido informadas de que la custodia de los animales podría volver a su antiguo «propietario» según sea el resultado de la sentencia, pudiendo así tomar medidas legales contra las asociaciones o particulares que sin previa autorización han intervenido sobre los perros. A su vez no se informa de la necesidad de recopilar todas las facturas veterinarias o relacionadas asociadas a cada animal para poder reclamar, si se diera el caso, los gastos a los dueños de los animales. De no ser así y no tener que ser entregados de nuevo a sus «dueños» iniciales la concejalía se comprometió a asumir estos gastos cosa de la que también se desentendió desde la primera semana.


La recepción de estos animales, la mayoría de ellos enfermos, sin vacunar, desparasitar y con visibles problemas de comportamiento, supone un gasto económico muy elevado del cual nos hemos hecho cargo íntegramente las asociaciones a pesar de carecer de recurso alguno para hacerle frente a algo así. La concejalía de sanidad al no cumplir con su compromiso, una vez más, pone en serio peligro el bienestar tanto del os animales rescatados como de los que ya estaban a cargo de albergues y asociaciones que asumen los cuidados. Haciendo caso omiso a cualquier petición de ayuda y desde luego mostrando interés cero por los animales que eran SU responsabilidad. Y todo esto, no olvidemos, entregando anualmente un dinero publico a una entidad que cubra estos casos, la cual sigue recibiendo el dinero mientras la responsabilidad recae sobre otros.

Ha sido tan poco su interés por gestionar cualquiera de los dos casos que si preguntas por el paradero de los perros adultos del primer rescate recibes varias versiones completamente contrarias.

Lamentamos enormemente que la labor policial y la lucha en el proteccionismo de los derechos de los animales se vea mermada por la actuación de la concejalía de Sanidad de Alicante.


Una vez más se demuestra que «la foto» en prensa es el último paso de interés para muchas instituciones que en lugar de garantizar todos los trámites en una operación de gran envergadura en contra del maltrato animal gestionando TODOS Y CADA UNO DE LOS PASOS FUTUROS de esos animales mientras sean su responsabilidad, con la gestión interna , acude a primera línea donde se garantiza una visibilidad propia pero no el trabajo que exige su cargo. Dejando en completo desamparo a las personas, animales y entidades que han estado dispuestas a colaborar en todo momento.

A día de hoy la asociación Cinco Hocicos, nos hicimos responsables de los 10 cachorros lactantes, entendemos que somos las primeras culpables que dan pie a que esta gestión de aprovechamiento y abuso por parte del ayuntamiento se de. Nunca debimos aceptar la acogida existiendo un servicio publico que debía hacerlo. De esta manera las instituciones asumirían la realidad de los animales en los municipios y entenderían la necesidad de invertir recursos en mantener la calidad de vida digna de los animales albergados y sobre todo el control de una gestión transparente que genere confianza y seguridad para esos animales.

Las asociaciones estamos haciendo la labor que ellos deberían asumir y «quitándoles el trabajo» no hacemos más que fomentar y encubrir los parcheados en la gestión de los animales. Debimos gastar los recursos en hacer un seguimiento del trato y trazabilidad de los perros rescatados por la policía, fotografiados por la Edil Marisa Gayo y gestionados por asociaciones que a penas disponen de recursos. Mientras cedamos no cambiaremos nada en Alicante para los animales perdidos o abandonados que acaban al cuidado de un servicio municipal del que ni el propio Ayuntamiento del municipio se fía pero al cual renueva el contrato año tras año, eso si, con el dinero de los demás.

No olvidemos nunca que un animal es una responsabilidad desde el rescate hasta encontrale una nueva familia digna, pasando por protocolos veterinarios, mantenimiento, alimentación, higiene y cuidados etológicos, es nuestra responsabilidad como asociaciones que la asuman las instituciones pertinentes NO DEBEMOS PERMITIR NUNCA POR NUNCA QUE TODO TERMINE CUANDO EL POLÍTICO O LA POLÍTICA DE TURNO REVELE EL CARRETE DE LA FOTO DEL MOMENTO. No olvidemos que no cuando sale en prensa es cuando llega el final feliz, cuando sale en prensa es cuando realemnte se empieza a gestionar el verdadero bienestar del animal, SU FUTURO.

Publicado el:10/03/2019MAr Puig

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